
Casi sin tiempo para recuperarnos, volvemos a iniciar la cuenta atrás para otras elecciones. Termina la legislatura autonómica en plazo, y los andaluces estamos llamados a elegir a nuestros representantes en el Parlamento regional el 25 de marzo. Ayer presentamos la candidatura del PSOE por Sevilla, de la que formo parte. La lista está encabezada por el presidente de la Junta de Andalucía, Pepe Griñán. Para mí es un honor compartir candidatura con nuestro secretario general y ser miembro de este equipo.
La Agrupación Socialista de Gerena ha designado hace unos días a los integrantes del Comité Electoral, el grupo de personas que deberá organizar la campaña de cara a los comicios andaluces. En el próximo mes volveremos a recorrer las calles de nuestro pueblo para hacer balance de la gestión del PSOE al frente del Gobierno autonómico y realizar nuevas propuestas a la ciudadanía. Les pediremos su voto para continuar las políticas progresistas y frenar el avance de los conservadores.
Andalucía tiene muchos problemas, siendo el más preocupante el elevado índice de desempleo. La lucha contra este drama debe ser la prioridad del futuro Gobierno. Los programas de estímulo económico impulsados por la Junta, así como la apuesta por la innovación y el sector de la dependencia, han permitido que las cifras de paro crezcan menos que la media nacional desde el comienzo de la crisis. Pero no hay lugar para la complacencia. El número de desempleados es inasumible, por lo que tenemos que concentrar todos los esfuerzos en facilitar las condiciones óptimas para que se cree empleo.
Pero el desempleo no debe atajarse precarizando el mercado de trabajo. Es injusto que se aproveche la adversa coyuntura para eliminar derechos que han supuesto muchos años de lucha de la clase trabajadora. Hace año y medio me mostré en contra de algunos aspectos de la última reforma laboral impulsada por el Gobierno socialista, pero la que ha aprobado por decreto el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy es, sencillamente, inaceptable, porque supone la defunción de las relaciones laborales entre empresarios y empleados, abriendo la puerta al despido libre. Por eso estaré en la manifestación que han convocado los sindicatos mayoritarios, UGT y Comisiones Obreras, el próximo miércoles en Sevilla. Si no nos movilizamos ahora, probablemente después de las elecciones andaluzas el siguiente paso será reducir el periodo de percepción del subsidio de desempleo.
No son lo mismo las propuestas de la izquierda y de la derecha para salir de la crisis, ni en materia laboral ni en otras políticas. Frente a la subida generalizada del impuesto de la renta aprobada por el PP -incumpliendo su compromiso electoral-, los socialistas proponemos gravar las grandes fortunas y las transacciones bancarias. Y en contraposición con la obsesión por el déficit y los recortes, planteamos la necesidad de que haya inversión pública para reactivar la economía y evitar una nueva recesión.
Andalucía debe decidir si quiere unirse a la ola conservadora que está barriendo nuestro país, y que supone una regresión en derechos y en políticas sociales, como estamos viendo en otras comunidades autónomas (paralización de incorporaciones al sistema nacional de dependencia, recortes y privatizaciones en educación, derogación de la ley del aborto, flexibilización de la ley de costas, supresión de las ayudas a las renovables, cambio de temario a los opositores...). O bien, si queremos hacer nuestro propio camino; si queremos que gobierne un partido de izquierdas moderado e integrador, que siga impulsando las energías limpias, la investigación biomédica y manteniendo la inversión en la sanidad y educación públicas. Ése es el PSOE andaluz, la fuerza que ha liderado la modernización de nuestra tierra.
En vísperas del Día de Andalucía, os invito a reflexionar sobre los avances conseguidos gracias a los gobiernos progresistas, y a debatir sobre qué principios queremos asentar la recuperación del empleo, la formación de nuestros hijos, el modelo energético, la atención socio-sanitaria... Os invito a hablar de política.
Nos esperan las elecciones del 25 de marzo, en las que Andalucía se la juega. Es tiempo de trabajar para volver a ganar la confianza de la ciudadanía, es tiempo de levantarnos y recomenzar.
