lunes, 27 de febrero de 2012

Recomencemos



Casi sin tiempo para recuperarnos, volvemos a iniciar la cuenta atrás para otras elecciones. Termina la legislatura autonómica en plazo, y los andaluces estamos llamados a elegir a nuestros representantes en el Parlamento regional el 25 de marzo. Ayer presentamos la candidatura del PSOE por Sevilla, de la que formo parte. La lista está encabezada por el presidente de la Junta de Andalucía, Pepe Griñán. Para mí es un honor compartir candidatura con nuestro secretario general y ser miembro de este equipo.



La Agrupación Socialista de Gerena ha designado hace unos días a los integrantes del Comité Electoral, el grupo de personas que deberá organizar la campaña de cara a los comicios andaluces. En el próximo mes volveremos a recorrer las calles de nuestro pueblo para hacer balance de la gestión del PSOE al frente del Gobierno autonómico y realizar nuevas propuestas a la ciudadanía. Les pediremos su voto para continuar las políticas progresistas y frenar el avance de los conservadores.

Andalucía tiene muchos problemas, siendo el más preocupante el elevado índice de desempleo. La lucha contra este drama debe ser la prioridad del futuro Gobierno. Los programas de estímulo económico impulsados por la Junta, así como la apuesta por la innovación y el sector de la dependencia, han permitido que las cifras de paro crezcan menos que la media nacional desde el comienzo de la crisis. Pero no hay lugar para la complacencia. El número de desempleados es inasumible, por lo que tenemos que concentrar todos los esfuerzos en facilitar las condiciones óptimas para que se cree empleo.



Pero el desempleo no debe atajarse precarizando el mercado de trabajo. Es injusto que se aproveche la adversa coyuntura para eliminar derechos que han supuesto muchos años de lucha de la clase trabajadora. Hace año y medio me mostré en contra de algunos aspectos de la última reforma laboral impulsada por el Gobierno socialista, pero la que ha aprobado por decreto el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy es, sencillamente, inaceptable, porque supone la defunción de las relaciones laborales entre empresarios y empleados, abriendo la puerta al despido libre. Por eso estaré en la manifestación que han convocado los sindicatos mayoritarios, UGT y Comisiones Obreras, el próximo miércoles en Sevilla. Si no nos movilizamos ahora, probablemente después de las elecciones andaluzas el siguiente paso será reducir el periodo de percepción del subsidio de desempleo.

No son lo mismo las propuestas de la izquierda y de la derecha para salir de la crisis, ni en materia laboral ni en otras políticas. Frente a la subida generalizada del impuesto de la renta aprobada por el PP -incumpliendo su compromiso electoral-, los socialistas proponemos gravar las grandes fortunas y las transacciones bancarias. Y en contraposición con la obsesión por el déficit y los recortes, planteamos la necesidad de que haya inversión pública para reactivar la economía y evitar una nueva recesión.



Andalucía debe decidir si quiere unirse a la ola conservadora que está barriendo nuestro país, y que supone una regresión en derechos y en políticas sociales, como estamos viendo en otras comunidades autónomas (paralización de incorporaciones al sistema nacional de dependencia, recortes y privatizaciones en educación, derogación de la ley del aborto, flexibilización de la ley de costas, supresión de las ayudas a las renovables, cambio de temario a los opositores...). O bien, si queremos hacer nuestro propio camino; si queremos que gobierne un partido de izquierdas moderado e integrador, que siga impulsando las energías limpias, la investigación biomédica y manteniendo la inversión en la sanidad y educación públicas. Ése es el PSOE andaluz, la fuerza que ha liderado la modernización de nuestra tierra.



En vísperas del Día de Andalucía, os invito a reflexionar sobre los avances conseguidos gracias a los gobiernos progresistas, y a debatir sobre qué principios queremos asentar la recuperación del empleo, la formación de nuestros hijos, el modelo energético, la atención socio-sanitaria... Os invito a hablar de política.



Nos esperan las elecciones del 25 de marzo, en las que Andalucía se la juega. Es tiempo de trabajar para volver a ganar la confianza de la ciudadanía, es tiempo de levantarnos y recomenzar.

sábado, 11 de febrero de 2012

Aunque sea con poco


Aunque aún queda mucho, con la Cuaresma y la Semana Santa intactas en el calendario, hoy quiero hablar de la feria. Y es que esta semana convocamos a una reunión a las agrupaciones de casetas para empezar a preparar la edición de 2012. Esta cita basta por sí sola para desmentir los rumores interesados que apuntaban a que este año se suspenderían las fiestas locales. No es la primera vez que circula este bulo, alimentado por los intoxicadores habituales de la opinión pública. Estoy seguro de que tampoco será la última ocasión.

La Comisión de Festejos, tras analizar la situación, ha decidido seguir adelante con la feria. Y lo hace por varias razones, entre ellas las de índole económica. La crisis como excusa para los partidarios de la suspensión, vale también como argumento para quienes somos partidarios de celebrarla. Muchos trabajadores viven de las ferias que tienen lugar a lo largo y ancho de nuestra geografía; restauradores, artistas, atracciones, vendedores, montadores... Si todos los municipios españoles suspendieran sus fiestas, el desempleo se cebaría aún más en este sector.

También en Gerena la feria supone una fuente de ingresos para algunas empresas y autónomos, fundamentalmente en el gremio de la electricidad, distribución de bebidas, músicos locales, etc, y también para parados de larga duración, que tienen la posibilidad de trabajar intensamente durante unos días y reunir un dinero que escasea en sus casas.

Todo lo anterior no contradice una máxima que, a estas alturas, todos tenemos asimilada: la continuidad de la feria deberá ser, necesariamente, sobria. Si ya el año pasado aprobamos una reducción del 20% en el presupuesto, el ahorro en esta edición tendrá que ser aún mayor, porque lejos de mejorar, la situación económica se ha agravado. Por ello, haremos un esfuerzo de contención y suprimiremos todo aquello que sea prescindible, con el objetivo primordial de sacar adelante esta celebración tan arraigada en el sentimiento de los vecinos y vecinas de nuestro pueblo. Será una feria austera, pero feria.

En medio de tantas malas noticias, no está mal que los gereneros y gereneras podamos disfrutar un poco y, aunque sea con poco, en compañía de la familia y los amigos de nuestra entrañable feria.