miércoles, 1 de junio de 2011

Balance de la feria que se fue

Foto: Manuel Leal Naranjo



Un seguidor del blog me pide que haga un balance de la feria que acabamos de clausurar, y en especial de cómo ha funcionado el nuevo recinto. Aceptando esta petición del oyente, me propongo compartir con todos vosotros mi valoración personal sobre estos días de fiestas y convivencia, que constituyen una antigua tradición que debemos conservar y potenciar. Lo hago desde una inevitable parcialidad, pues formo parte de la Comisión de Festejos, pero para contrarrestarla espero vuestros comentarios.


Vaya por delante que defiendo la celebración de la feria en época de crisis. No estoy de acuerdo con quienes abogan por suprimirla por razones de austeridad. En mi opinión, los partidarios de suspender este evento mientras persistan las dificultades económicas no tienen en cuenta que la feria crea y mantiene empleo: restauradores, electricistas, vigilantes, músicos, limpiadores, empresas de ocio... Solo por eso merece la pena seguir adelante con la celebración. Esta convicción no es óbice para que, como viene haciéndose en las dos últimas ediciones, se recorten gastos, por ejemplo reduciendo las actuaciones musicales en la caseta municipal, o prescindiendo de los arcos de alumbrado en la entrada.


Metidos ya en faena, creo que no hay duda de que el nuevo recinto ha pasado con buena nota la prueba de fuego y ha suscitado generales elogios. El cambio le ha sentado muy bien y ha situado a nuestra feria entre las mejores de la provincia. La estética de las casetas ha sorprendido gratamente a la mayoría, incluso a quienes consideraban que el traslado era muy precipitado.


Por supuesto que hay deficiencias que hay que corregir en próximas ediciones. Citaré algunas de las que nos han transmitido los vecinos y vecinas conversando informalmente durante la feria: la ausencia de papeleras, la escasa cantidad de albero en las aceras, o algo más de sombra donde refugiarse. Todas ellas pueden solventarse y así se hará. Sin embargo, no comparto las críticas de quienes les parece mal que se haya pagado 50 céntimos por el uso del aparcamiento habilitado frente al recinto ferial. Ese dinero se ha destinado íntegramente a pagar el sueldo de los vigilantes, todas ellos personas desempleadas de nuestro pueblo. Creo que pedir esta pequeña colaboración económica por una buena causa a cambio de la comodidad de estacionar justo delante de la feria no debiera generar polémica.


Con todo, el comentario más repetido es el del excesivo número de casetas; hay coincidencia general en que la feria es demasiado grande para Gerena. También yo estoy de acuerdo con esa apreciación, pero sería incomprensible construir un nuevo recinto que no tuviera mayor capacidad para un posible crecimiento futuro, del mismo modo que sería injusto negar a un grupo de amigos o a una asociación el derecho a montar su propia caseta mientras exista espacio disponible. Seguro que, tras esta experiencia piloto, habrá un reajuste lógico y se producirán renuncias en los próximos años, hasta alcanzar una dimensión razonable.


En cuanto al ambiente, las noches, salvo la del viernes, han estado algo más flojas. El lunes se consolida como uno de los días grandes por afluencia de personas en el real. Hay casetas públicas que han funcionado bien, como las de las hermandades, y otras tendrán que replantearse si montan o no el año que viene. Los Elegidos, aunque acusando algo el desgaste de tantos años, han vuelto a concitar mucho público en la caseta municipal. Quien más llenó fue Manu Sánchez, el humorista de Canal Sur, que nos hizo llorar de risa sin parar durante hora y media. Apunto una posible modificación: quizá haya que revisar la limitación de caballos a un solo día y ampliarla, puesto que al haber más calles y más anchas no existen muchos inconvenientes para los viandantes. Los aficionados al caballo también tienen derecho a disfrutar a su aire de la feria.


A destacar también la numerosa presencia de las fuerzas de seguridad, que ha contribuido decisivamente a que no se hayan producido incidentes dignos de reseñar. La normalidad con la que han transcurrido estos días de feria es la mejor noticia. Aunque cualquier cambio produce disfunciones, la ausencia de problemas graves ha sido la tónica general de esta histórica feria de 2011.


Lo que procede a continuación es sentarse con las agrupaciones de casetas, como muy tarde a la vuelta del verano, y analizar con ellas lo que ha funcionado bien y lo que ha fallado. Y entre todos introducir los cambios que sean necesarios para seguir mejorando año a año nuestra feria. Ya falta menos para la próxima.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ola Alvaro, felicidades por la feria, a mi me gustó mucho, pero tengo una critica constructiva que espero que se solucione en próximos años.
Cuando llueve, como pasó una noche de feria, no puedes llegar al coche que se encuentra en los aparcamientos esos que mencionas donde se cobra 50 céntimos, debido a la cantidad de barro que se te pega a la suela de los zapatos, se debería de echar otro tipo de material para que no se llenase de barro. Por lo demás enorabuena a todos los miembros del equipo de gobierno, la feria para mi fué perfecta.

ALVARO ARIAS dijo...

Gracias por la felicitación y por tu crítica constructiva. Hasta última hora no estuvimos seguros de poder acondicionar el terreno que se ha destinado a aparcamiento de la feria. Los movimientos de tierra son caros y por todos es conocido que hay pocos recursos. Finalmente se pudo hacer y se dotó de iluminación, incluso. Pero ya sabíamos que si llovia mucho no se podría utilizar por las características de ese terreno. De hecho, el lunes ni siquiera se cobró porque había barro.

Estudiaremos de cara al año que viene posibles soluciones para ese problema, aunque dependerá de que haya presupuesto para llevarlas a cabo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Alvaro,
A mi me parece bien lo de los 50 centimos para poder aparcar delante de la feria.
Sin embargo, esta medida no le debió parecer bien a mucha gente pues en algunos momentos los que vivimos en Puerta Sierra, nos las veíamos y nos las deseabamos para poder llegar a nuestra casa debida la cantidad de coches que habia en nuestra urbanización.
Esto empeoró cuando durante el fin de semana nos dejaron sin luz durante todo el fin de semana...no sabíamos a quienes teniamos merodeando en nuestra puerta.

Para muchos de nosotros, aunque la molestia del ruido haya mejorado, las consecuencias de suciedad e inseguridad en nuestra propia calle ha estado al mismo nivel de otros años. Por ponerte un ejemplo, pude presenciar una pelea de borrachos a las tantas de las madrugada uno de los dias...
otro ejemplo el que algunos señores aliviasen su vejiga antes de irse a dormir la mona...etc...

Anónimo dijo...

HOla Alvaro. La feria se lleva de seguro un Notable alto. Seria bueno hacer cumplir a las atracciones las normativas de ruido, que no han molestado las casetas, (y las sevillanas no molestan a nadie) pero al del micro le tenia yo una ojeriza...y que estuviera prohibido beber a los caballistas, saludos.

Anónimo dijo...

Hola Alvaro, a mi la feria me ha parecido muy bien, estoy deacuerdo contigo en que ya se irá reduciendo el nº de casetaas hasta ajustarse a las necesarias para la poblacion de gerena.
Por otro lado, abría que pensar algo para el desague de las casetas cuando llueve, pues en muchas de ellas el dia que llovió el agua entraba por las traseras de las casetas, enfangando el albero.