martes 10 de noviembre de 2009

Corredor de fondo


Hace ahora un año escribía en este blog sobre el triunfo de Obama en las elecciones norteamericanas. Titulé aquel artículo "Los pies en el suelo", saludando la llegada a la Casa Blanca de un candidato con el perfil del senador por Illinois, pero expresando mis reservas sobre la profundidad de las reformas que pudiera introducir el nuevo presidente norteamericano. La prudencia y el realismo son siempre buenas consejeras en política, pero uno tiene que saber siempre del lado de quién está y aparcar la equidistancia cuando los adversarios se movilizan para desbancar a quien llega con intención de hacer las cosas de otro modo.

Obama no me ha defraudado. No dudo que el hecho de que personalmente no pusiera muy altas las expectativas en torno a su gestión, ha contribuido a no sentirme engañado. También, el dato objetivo de que en cualquier comparación con Bush sale ganando su sucesor. Pero no podemos negar que en este año desde la victoria electoral -que no de mandato-, el presidente de los Estados Unidos ha dado pasos firmes para hacer efectivo su famoso lema de campaña: "Yes, we can". La apuesta por el multilateralismo en las relaciones internacionales, la orden de desmantelamiento de la prisión de Guantánamo, la renuncia al escudo anti-misiles en Europa del Este, el compromiso en la lucha contra el cambio climático, la mano tendida al mundo islámico, el apoyo a los colectivos homosexuales... Y ahora, el primer ladrillo en la necesaria reforma sanitaria.

El visto bueno del Congreso al nuevo sistema de salud que dará cobertura a 50 millones de ciudadanos que ahora no tienen seguro, es el primer escollo que ha salvado Obama en esta batalla crucial de su presidencia. Por supuesto que ha tenido que ceder en algunas pretensiones: en eso consiste una negociación. Pero esa habilidad para conseguir adhesiones a una causa de interés general es la que demuestra su valía personal y política.

A Obama se le ha exigido en un año más que a ningún otro dirigente. Pero los buenos políticos son corredores de fondo. Quienes sucumben a la tentación del efectismo y toman decisiones a golpe de encuesta, o quienes se empeñan en gobernar sin pragmatismo, son flor de un día. Puede que el presidente de los EE.UU. haya defraudado a los votantes más de izquierdas, pero ha demostrado que está decidido a llevar adelante sus ambiciosos proyectos, con valentía y determinación, pero respetando las formas y buscando el mayor consenso posible. Aunque haya que ir despacio y se quede corto; la alternativa es la inmutabilidad.

La carrera no ha hecho más que empezar y el buen atleta sabe que, después de una salida impecable, hay que dosificar fuerzas para llegar con posibilidades a la meta.

7 comentarios:

Agustín dijo...

Obama defraudará seguro, pero hay que entender que su poder tiene limites y que no puede hacer todo que le gustaria, porque si se pasa lo quitan de en medio y como tu dices, Alvaro, mejor poco que nada.

Laura dijo...

Pues yo sigo creyendo en Obama. Ojala muchos politicos fueran como él, que es capaz de transmitir a la gente ilusión y confianza. Aqui en Gerena hace falta menos crispación, mas optimismo y mas arrimar el hombro entre todos. Muchos saluditos para todos

Anónimo dijo...

No creo para nada en Obama pues "o-ba-mal la cosa, o va peor". Cómo le pueden dar a una persona con unos meses en el cargo el Nóbel de la Paz. Hay gente mucho más merecedora de este galardón.
Como rezaba el otro día en una acertada viñeta en el periódico "El Publico", un irakí veía en el cielo los aviones americanos bombardeando su país y venía a decir algo como "¿Cómo es posible que le den el Nóbel a quien nos bombardea?". Este mundo es de locos. Entre los Obamas y los Osamas... cómo irá la cosa.
Fdo. JAPE.

kinisantos dijo...

Cierto es que Obama está currandose una ambiciosa y justa reforma sanitaria chocando contra un amplio sector de la sociedad norteamericana que se opone a esta reforma, pero amigo Alvaro, la postura de EEUU en relación al Cambio Climático es cuanto menos bochornosa.

Aún siendo el país más contaminante del planeta, te adelanto, que los Estados Unidos ya han declarado que su postura ante los hechos es igual que en tiempos del Protocolo de Kyoto, o sea de no comprometerse, estas fueron las palabras del negociador para los Estados Unidos, Jonathan Pershinng, en Bangkok 2009.

El pasado 6 de Noviembre en la cita de la ONU en Barcelona, en una confesión que no dejó margen a dudas, el negociador de Washington Jonathan Pershing dijo que su país no está en condiciones de ofrecer una cuota sobre reducción de dióxido de carbono (CO2), como exige la comunidad internacional, y estamos a un mes de la Cumbre de Copenhague...

¿Donde está ese compromiso de Obama ante el Cambio Climático del que hablas?

Acláramelo por favor sino es mucho pedirte, porque cuando se publica algo hay que contrastarlo, y eso lo sabes bién, ya que eres un profesional de la información.

Un saludo...

ALVARO ARIAS dijo...

Hol Kini.

Me baso, precisamente, en las informaciones de la prensa. Por ejemplo:

http://www.vanguardia.com/vivirmejor/ola-verde/40404-obama-insta-a-acuerdo-sobre-el-cambio-climatico-en-cumbre-de-la-onu

No obstante, es cierto que hasta ahora ha habido más declaraciones de intenciones que hechos concretos. Pero es un avance con respecto al negacionismo de Bush.

Saludos.

kinisantos dijo...

Esa información es del 22 de Septiembre de 2009!!

Muchas cosas han pasado en apenas dos meses. La última, aquí en la cita de la ONU en Barcelona, donde ya te he detallado en mi anterior comentario la "postura" de EEUU al respecto.

De cara a la galería si que es cierto que al menos no lo niega, pero eso no sirve de nada si no se firman los compromisos.

Un saludo Alvaro.

ALVARO ARIAS dijo...

Esperemos a la cumbre de Dinamarca. Un poco de optimismo no viene mal. Ya dije que quería ser prudente, y sigo pensando igual. Pero prefiero mil veces a Obama que a Bush. En la vida siempre hay que optar. Por lo mejor... o lo menos malo.

Saludos.