miércoles 2 de diciembre de 2009

En defensa de la política


Siempre me ha gustado la política. Y aunque suene a tópico, creo firmemente que la política es necesaria, porque es una herramienta fundamental para organizar y transformar la sociedad. Estas sencillas razones, junto al deseo sincero de contribuir a mejorar nuestro pueblo, me empujaron a meterme en política. Intuía los sinsabores, que han llegado y más que vendrán, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Alguien tiene que estar aquí, y yo lo estoy por una decisión personal y libre.

Ahora que las páginas de los periódicos están llenas de casos de corrupción en los ámbitos de poder y que crece la desafección de la gente hacia sus representantes públicos, creo más oportuno que nunca revindicar la política. La política, naturalmente, con mayúsculas. No me interesa la descalificación del adversario sin argumentos, los discursos estériles y las discusiones sobre temas alejados de los problemas reales. Por ese camino seguirá aumentando el número de personas que se alejan de la política. Por tanto, quienes ostentamos un cargo político debemos asumir que por encima de la dialéctica entre partidos, debe situarse el interés general de la comunidad a la que servimos. Si eso no lo tenemos claro, apaga y vámonos.

Manuel del Valle, ex alcalde socialista de Sevilla, hizo ayer unas declaraciones a los medios de comunicación en las afirmaba que le gustaría que hubiese "menos profesionales de la política; lo que hace falta es ejercerla con profesionalidad". Estoy de acuerdo con esa aseveración. Ostentar una representación política con dignidad y eficacia no está sólo al alcance de quienes han tenido una formación académica superior; hay quien tiene esa cualificación y le queda ancho el cargo. En mi opinión, la profesionalidad en la esfera pública se traduce en responsabilidad. Y ser responsable en política significa tomar las decisiones que hay que tomar, aunque sean impopulares; saber administrar los recursos que son de todos con solvencia; y configurar un buen equipo de gestión, delegando en los técnicos aquellos aspectos rutinarios que no precisan de un control exahustivo. Y por supuesto, la predisposición a alcanzar acuerdos y la cercanía a los ciudadanos son cualidades inherentes a la excelencia en la política.

Pero no sería leal con los lectores si no expreso mi contrariedad por la incomprensión que muestran algunos hacia quienes intentamos ejercer nuestras responsabilidades con honestidad y dedicación. Y es que los impacientes, los que sólo claman por su problema personal, los que exigen un trato de favor, los cenizos que únicamente pregonan lo negativo... deben ser conscientes de la escasez de recursos, humanos y económicos, que limitan el margen de acción de los gobiernos. Esa realidad determina que muchas veces no es que no se quiera: es que no se puede. No basta con la voluntad ni es tan sencillo dar respuesta a todos los problemas y demandas de los ciudadanos con los medios disponibles.

Confieso que corren malos tiempos para la política. Quienes la practicamos somos los principales responsables de su desprestigio. En nuestra conducta y en el esfuerzo por comunicarnos con la ciudadanía están las claves para recuperar la confianza de quienes nos han dado la espalda. Pongámonos a ello antes de que la distancia sea insalvable.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Una luz en la oscuridad


A quienes se manifiestan en contra de la recuperación de la Memoria Histórica siempre les digo lo mismo: si pasamos la página definitivamente, los revisionistas habrán ganado la batalla. ¿Hay que temer algo por contar la verdad de lo que sucedió entre el golpe de estado de 1936 y la muerte de Franco? La democracia está consolidada y no existe peligro de involución. Ha pasado un tiempo suficiente, y la mayor parte de las heridas han cicatrizado, excepto las de aquellos que desean dar una sepultura digna a sus familiares fusilados durante la Guerra Civil o durante los primeros años de la dictadura. Es hora de honrarles y permitir que descansen en paz.

La recuperación de la Memoria Histórica persigue, además de dignificar a las víctimas que no fueron resarcidas, evitar que triunfen las teorías negacionistas -algunas hay publicadas ya- sobre la represión franquista. Países como Alemania, Argentina o Chile no han cerrado los ojos a los abusos cometidos por sus respectivos regímenes totalitarios, e incluso se juzgó a los responsables de las atrocidades cometidas contra la población civil. La Ley de Memoria Histórica aprobada en España no es tan ambiciosa, y se conforma con la restitución moral del bando perdedor de la contienda. Por ello ha recibido numerosas críticas de colectivos que esperaban mucho más.

Guiados por ese espíritu, nos disponemos a celebrar este jueves en Gerena las II Jornadas de la Memoria Histórica. Hemos preparado a conciencia esta cita, en la que contaremos con el comisario andaluz en la materia, Juan Gallo, que estos días anda ocupado con la excavación de la fosa en la que estarían los restos de Lorca. También nos acompañará un periodista de Canal Sur Radio, Rafa Guerrero, a quien conocí en mis años de redactor de El Correo de Andalucía. Guerrero conduce un programa sobre testimonios de víctimas de la dictadura, por el que ha recibido numerosos premios.

La segunda parte de la jornada estará dedicada a temas locales: el caso de los hermanos Álvarez, vecinos de Gerena fusilados en Madrid, y la historia de las 17 mujeres de Guillena que fueron ajusticiadas en el cementerio de nuestro pueblo. Precisamente, en los próximos meses vamos a iniciar la búsqueda de sus restos, gracias a la ayuda de la Junta de Andalucía y de la asociación que agrupa a sus descendientes.

Os invito a que acudáis a estas jornadas, que tendrán lugar en el Centro Cívico a partir de la siete de la tarde. Y os animo a que participéis en el debate que seguirá a las ponencias, intercambiando opiniones sobre aquellos trágicos hechos que marcaron gran parte del siglo XX español, también en Gerena, y que aún hoy esperan ser sacados a la luz para conocer una verdad oculta por el miedo durante demasiado tiempo.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Depende del ojo con que se mire

Se cumplen ahora dos años desde que puse en marcha este blog dedicado a Gerena. Han sido 135 entradas y alrededor de 600 comentarios de quienes habitualmente seguís mis reflexiones sobre los temas más variados.

Agradezco vuestra participación en la réplica a mis artículos, que refleja la pluralidad de puntos de vista que existe en nuestro pueblo. Creo que este intercambio de opiniones ha sido y será muy enriquecedor. Porque Gerena somos la suma de todos; unos la ven de una manera y otros lo hacen desde el ángulo contrario. En ocasiones, la perspectiva tiene más que ver con el pie del que uno cojea, que con el propio ojo. Pero todos miramos hacia el mismo pueblo.

Yo, por mi parte, con humildad y teniendo siempre presente que nadie está en posesión de la verdad absoluta, me propongo continuar con esta colección de pensamientos en voz alta. Espero seguir contando con vuestra complicidad.



Nota: las fotos están tomadas de la propia blogosfera gerenense.

martes 10 de noviembre de 2009

Corredor de fondo


Hace ahora un año escribía en este blog sobre el triunfo de Obama en las elecciones norteamericanas. Titulé aquel artículo "Los pies en el suelo", saludando la llegada a la Casa Blanca de un candidato con el perfil del senador por Illinois, pero expresando mis reservas sobre la profundidad de las reformas que pudiera introducir el nuevo presidente norteamericano. La prudencia y el realismo son siempre buenas consejeras en política, pero uno tiene que saber siempre del lado de quién está y aparcar la equidistancia cuando los adversarios se movilizan para desbancar a quien llega con intención de hacer las cosas de otro modo.

Obama no me ha defraudado. No dudo que el hecho de que personalmente no pusiera muy altas las expectativas en torno a su gestión, ha contribuido a no sentirme engañado. También, el dato objetivo de que en cualquier comparación con Bush sale ganando su sucesor. Pero no podemos negar que en este año desde la victoria electoral -que no de mandato-, el presidente de los Estados Unidos ha dado pasos firmes para hacer efectivo su famoso lema de campaña: "Yes, we can". La apuesta por el multilateralismo en las relaciones internacionales, la orden de desmantelamiento de la prisión de Guantánamo, la renuncia al escudo anti-misiles en Europa del Este, el compromiso en la lucha contra el cambio climático, la mano tendida al mundo islámico, el apoyo a los colectivos homosexuales... Y ahora, el primer ladrillo en la necesaria reforma sanitaria.

El visto bueno del Congreso al nuevo sistema de salud que dará cobertura a 50 millones de ciudadanos que ahora no tienen seguro, es el primer escollo que ha salvado Obama en esta batalla crucial de su presidencia. Por supuesto que ha tenido que ceder en algunas pretensiones: en eso consiste una negociación. Pero esa habilidad para conseguir adhesiones a una causa de interés general es la que demuestra su valía personal y política.

A Obama se le ha exigido en un año más que a ningún otro dirigente. Pero los buenos políticos son corredores de fondo. Quienes sucumben a la tentación del efectismo y toman decisiones a golpe de encuesta, o quienes se empeñan en gobernar sin pragmatismo, son flor de un día. Puede que el presidente de los EE.UU. haya defraudado a los votantes más de izquierdas, pero ha demostrado que está decidido a llevar adelante sus ambiciosos proyectos, con valentía y determinación, pero respetando las formas y buscando el mayor consenso posible. Aunque haya que ir despacio y se quede corto; la alternativa es la inmutabilidad.

La carrera no ha hecho más que empezar y el buen atleta sabe que, después de una salida impecable, hay que dosificar fuerzas para llegar con posibilidades a la meta.

martes 3 de noviembre de 2009

Una cita deportiva inter generacional


El próximo domingo celebraremos la VII edición de la Carrera Popular "Villa de Gerena". Estamos ante otro evento que ha ganado solera en nuestro pueblo y que confirma que cuando hay ganas e ilusión, los proyectos no mueren al poco tiempo de haberse puesto en marcha. Hemos sido testigos de iniciativas que han terminado en fracaso, pero hay muchas más que se han consolidado con el tiempo y que gozan de una excelente respuesta ciudadana. Gran parte del éxito conseguido se debe a la constancia y empeño de los socios del Club de Atletismo El Adokín, a quienes deseo expresar públicamente mi gratitud.

Esperamos varios cientos de aficionados en la carrera que tendrá lugar este fin de semana. Esta cita deportiva atrae a numerosos corredores de toda la provincia y sirve de escaparate para Gerena. De ahí que haga un llamamiento a los vecinos y vecinas para que se echen a la calle y animen a los participantes. Y de paso, que se pasen por La Rodadera, donde se instalará el punto de salida y meta, ya que además de entregar allí los trofeos habrá un ambigú gestionado por los padres y madres de la Escuela Municipal de Fútbol Base para recaudar fondos.

Lo que más me gusta de la Carrera Popular es su carácter inter generacional. Es una actividad que abarca prácticamente todas las edades; podremos ver juntos a niños de poco más de cuatro años y a mayores de sesenta tomando parte en la misma competición, convirtiendo esta cita en una ocasion única para la convivencia entre personas de diferentes segmentos de población. Esa pluralidad es la que hace especial esta fiesta anual del deporte.

martes 27 de octubre de 2009

Los peligros de estar sobre-conectados


Es poco frecuente encontrar alguien que a estas alturas de la historia no tenga móvil. Dejando fuera a los niños o a los muy mayores, sólo conozco a dos personas adultas que han renunciado al teléfono celular para no estar permanentemente localizadas. "Siempre hemos vivido sin él y no ha pasado nada. Si tienen que localizarme para algo urgente ya lo harán", argumentan. Y tienen razón. Somos esclavos del dichoso aparato, hasta el punto de escuchar el timbre cuando no suena o sentir la vibración cuando no vibra.

Igual de extraño resulta en estos tiempos un joven sin una cuenta en Tuenti o Facebook, dos de las redes sociales más populares. Confieso que estoy registrado en ambas, aunque las frecuento poco. La inmensa mayoría de las fotos que tengo en mi sitio han sido subidas por amigos. Y ahí es donde radica la clave de que algunos sean reticentes a esta fórmula de comunicación. Dicen que en demasiadas ocasiones se atenta contra la privacidad. ¿Por qué tienen que subir una imagen de otra persona haciendo el ganso o de juerga a altas horas de la madrugada? ¿Significa eso que para no correr el riesgo de que todo el mundo asista a tu fiesta sin estar invitado hay que negarse a posar o estar atento para que no te cacen los paparazzi de tu pandilla?

Seguramente, como en casi todos los ámbitos y facetas de la vida, la solución está en el término medio. Tuenti o Facebook disponen de herramientas que permiten que sólo tus amigos, aquellos a los que autorizas expresamente, puedan acceder a tus fotos, e incluso tienes la opción de evitar que se descarguen o copien las imágenes para que nadie pueda usarlas con malas intenciones. Sin embargo, está muy extendida la idea de que quien más amigos cibernéticos tiene, más popular es.

Las redes sociales son un medio eficaz y ameno de estar en contacto con antiguos compañeros de estudios, amigos que viven lejos, familiares a los que sólo ves una vez al año... Es agradable saber de sus vidas a través de este gran álbum digital. El problema surge cuando se pierde el sentido del pudor... de los demás. Responsabilidad, por tanto, y respeto a la privacidad son normas que cada usuario debería tener en cuenta antes de ponerse a engordar compulsivamente su galería particular.

miércoles 21 de octubre de 2009

Universitarios que peinan canas


Cinco años lleva funcionando el Aula de Mayores de la Universidad Pablo de Olavide. Gerena fue uno de los primeros municipios de la provincia de Sevilla en poner en marcha esta interesante experiencia, que nada tiene que ver con la Educación Permanente de Adultos, centrada en la alfabetización y la obtención del título de graduado de Primaria. Esta iniciativa universitaria es una suerte de estudios superiores para quienes han rebasado los 50 y tienen ánimo de profundizar en el conocimiento.

Ayer acudí al acto de inauguración del curso académico,que presidió nuestro alcalde en el Centro Cívico. Me gustaría señalar varios aspectos que, a mi juicio, confieren un mérito especial a esta acción formativa dirigida a personas mayores. Por un lado, el sentimiento de grupo. Los alumnos más veteranos han estrechado unos lazos de amistad que son el principal soporte del Aula, por encima incluso de las ganas de seguir aprendiendo. Hablar con estos estudiantes que peinan canas resulta siempre agradable, porque palpas el buen ambiente y el compañerismo que han forjado en este tiempo.

La otra característica relevante de esta fabulosa idea es la implicación de vecinos diplomados o licenciados en diversas materias. Además de los titulares de la Pablo de Olavide, el Aula de Mayores tiene como profesores a gente de nuestro pueblo, en la mayoría de los casos profesionales jubilados, que han tenido la generosidad de dedicar unas horas cada semana a transmitir sus conocimientos y experiencia. Ahí estan, por ejemplo, Antonio González Quirós o Pedro Alanís Lozano, por citar sólo a dos de estos docentes locales que han sido rescatados de su retiro y que ahora siguen trabajando por la sociedad a través de la enseñanza.

Desde aquí animo a las personas mayores que bucean en Internet a apuntarse al Aula de Mayores, aunque sea participando como libre oyente en las conferencias magistrales que se celebran una vez al mes. Creo que debemos mirarnos en el espejo de estos mayores que no se han cansado de ampliar su cultura y que frente a la partida de dominó o la telenovela han decidido acercarse a nuevos mundos a través del saber.

viernes 16 de octubre de 2009

Yo no voy a la manifestación


He leído en la prensa que un concejal socialista de Paradas acudirá mañana a la manifestación prevista en Madrid contra la reforma de la ley del aborto. Algunos le acusarán de indisciplina, pero yo creo firmemente en la libertad de criterio aún cuando se milita en una organización política. Siempre que este edil acuda a título personal, y no esgrimiendo su condición de representante público para atacar a sus compañeros, no tengo nada que objetar. Otros le dirán que si no cree en el derecho a abortar que entregué su carné de afiliado. No veo por qué: no conozco a nadie que comparta al cien por cien el ideario o el proceder de su partido, religión o club de fútbol, y no por ello debe renegar de una afinidad basada en el mayor peso de las coincidencias sobre las diferencias.

Nunca he tenido una opinión definitiva sobre el aborto, pero siempre he creído en la necesidad de que sea un derecho y esté regulado. Me explico. Para mí, el aborto es un fracaso, una salida traumática. Creo que hay que apostar siempre por la vida. En este sentido, sería necesario un mayor esfuerzo en educación sexual y más recursos para atender a las madres adolescentes. Pero dicho esto, manifiesto mi convencimiento de que el aborto tiene que ser legal y libre. Y sobre todo, tengo muy claro que deben que ser las mujeres quienes decidan. Dudo mucho que ni siquiera uno de los anti-abortistas esté dispuesto a aceptar que las mujeres que optan por interrumpir su embarazo tengan que ir a la cárcel.

El aborto existe desde tiempos remotos. Hace 25 años un Gobierno socialista apostó porque fuera legal, para dar seguridad y garantías sanitarias a las mujeres, que hasta entonces viajaban al extranjero o gastaban sus ahorros en clínicas clandestinas. Ahora se pretende mejorar ese marco jurídico con una ley de plazos, para que no haya discusión posible en torno a los supuestos actuales que permiten no seguir adelante con el embarazo. Y para prevenir esos embarazos no deseados.

No me veo animando a ninguna mujer a abortar. Lucharía antes por mejorar las oportunidades de esas madres que no quieren serlo, para que opten por dar a luz. Pero ellas deben tener la última palabra y el amparo del Estado. Antes me manifestaría del lado de los movimientos pro-abortistas que junto a quienes dicen defender la vida y hacen campaña contra el uso de los preservativos o reivindican la instauración de la pena de muerte. Conmigo que no cuenten.

martes 13 de octubre de 2009

Servidores de la democracia


Acabamos de festejar el 12 de octubre y como es costumbre he asistido en representación del Ayuntamiento a la misa en honor de la patrona de la Guardia Civil, la Virgen del Pilar. Esta celebración sirve de homenaje y recuerdo a los agentes caídos en acto de servicio, pero al mismo tiempo es una jornada de confraternización del pueblo con el benemérito cuerpo.

Hubo un tiempo en que miedo era la palabra que mejor describía las relaciones de los ciudadanos con la Guardia Civil. El régimen franquista la utilizó para imponer con extrema dureza la represión. Esa pesada losa todavía perdura en el imaginario colectivo y explica las reticencias que algunos conservan con respecto a este cuerpo policial. Pero hace más de 30 años que acabó la dictadura, y la Guardia Civil defiende hoy la legalidad democrática.

En Gerena tenemos la suerte de contar con presencia permanente de este cuerpo desde que se inaugurara en los años 50 el cuartel situado en la entrada del casco urbano. Esa presencia contribuye a que todos nos sintamos más seguros.

He de agradecer la colaboración que los mandos del puesto han prestado siempre al Ayuntamiento cada vez que se les ha requerido apoyo. Tuve la ocasión de felicitarles en persona durante la celebración de ayer, pero quisiera hacerlo también públicamente y expresar mi reconocimiento a la labor de la Guardia Civil.